domingo, 31 de agosto de 2008

Once upon a time in Vail



Vail ... definitivamente mi segundo hogar.


Muchas personas de mi edad deciden viajar a trabajar al exterior, a través de esas agencias que cada vez se hacen mas populares. Las razones del viaje suelen ser el querer conocer personas, ganar dinero, independizarse de sus padres, en fin cada uno encuentra sus motivos.

Hace dos años, sentada en una clase de metodos cuantitativos, decidí irme. Me sentía harta del día a día, de las obligaciones, la universidad, la juerga, las fiestas, los amigos, las amigas, del chico que te gusta, del mismo cielo esperándome fuera de mi casa ... de todo en sí. Más que los motivos comunes creo que era la necesidad de VIVIR ALGO NUEVO, fuera de lo usual que puede ocurrir al salir de tu casa cualquier día.
Así que justo mi mejor amigo me dijo que estaba pensando irse, y decidí ir con el. Sentía que ya era hora de escapar de toda la rutina que tenía, y era la oportunidad perfecta. Nosé como me encontraba firmando todos los papeles, teniendo mis dudas por el hecho que era la primera vez, que sálía de casa sola, e iba a un lugar desconocido para mí ... con un amigo hombre ... sin la típica amiga mujer ... nosé. Escoger el lugar al cual postular, no fue sencillo, tenía miles opciones, así que justo hable con la coordinadora, me dijo que Vail era un lindo lugar y que era la primera vez que se presentaba, así que ... me inscribí.
Los meses pasaron sin que me diera cuenta, y ya estaba subiendo al avión, dejando a mis amigas, a mi mama y a todas las personas de las que sentía que quería escapar. Fueron los 4 meses mas increíbles de mi vida, teniendo en cuenta las veces que me quise regresar, las veces que extrañe así como las veces que quería quedarme.
Lo que más me gustó fue la nieve, blanca casi transparente, no escondía nada. Era la primera vez que la veía entonces, pude compararla con la arena, y decir que me gusta más la primera. Tal vez sea por que en la arena puedes encontrar cualquier cosa, no se ve limpia, al menos esa es la sensación que me causa.
Y así paso el tiempo, estaba sentada en el avión regresando, pero sentia que parte de mí se quedaba en las montañas, lejos muy lejos de Lima. Y así fue, regresé, y no pasó ni un mes para que empezara hacer todos los papeles nuevamente para escaparme. Creo que Lima me quedó chiquita, ya la conozco y lo que queda por conocer no me parece tan interesante, tal vez sea eso o tal vez el hecho que sentía que nuevamente la rutina me invadía, y quería volver a dejar todo atrás. Y así volvió a llegar Diciembre.
Esta vez fue distinta, por que viaje con personas importantes en mi vida en ese momento, las llevé a donde yo había estado. Por un lado fue "bonito" por que pude compartir parte de lo que yo había vivido, pero por otro sentía que había traído la rutina al lugar de escape. Pero bueno tener un compañero (a) siempre es bueno, debo reconocer que esta segunda vez viví mas el lugar que la primera vez, hice cosas que no hice antes por que estuve sola, y eso terminó por conquistarme, nose si sea bueno o malo, pero el hecho es que termino por conquistarme.
Y ahora vuelvo a sentir la sensación de escape, o tal vez quiera decir que necesito escapar para tener una excusa al gusto de estar allá. La primera vez me probé a mi misma que podía hacer lo que quisiera sola, pero la segunda pude compartirlo con alguien y eso siempre tiene una sensación satisfactoria. Así que decidí volver a viajar acompañada, por suerte, la otra parte decidió ir tb. Verdad que si ????

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